Puebla, Pue.– La disciplina, la constancia y la pasión por el karate han marcado la trayectoria de Julissa Quecholac, atleta poblana que se ha convertido en un referente del deporte local y nacional. Con más de 20 años de experiencia, su historia es ejemplo de superación, esfuerzo diario y amor por una disciplina que le ha abierto las puertas del alto rendimiento.

Dos décadas de entrega al karate
Desde temprana edad, Julissa encontró en el karate no solo un deporte, sino una forma de vida. A lo largo de dos décadas de entrenamiento constante, competencias y sacrificios, logró consolidarse como una atleta de alto nivel, representando a México en Juegos Panamericanos, uno de los escenarios más importantes del deporte continental.
Su camino no ha sido sencillo. Cada logro es resultado de horas de entrenamiento, disciplina mental y una convicción firme de no rendirse ante las dificultades.
De atleta a formadora de nuevas generaciones

Actualmente, Julissa Quecholac comparte su experiencia y conocimientos como profesora en las escuelas de iniciación del Instituto Municipal del Deporte de Puebla, donde trabaja directamente con niñas, niños y jóvenes que dan sus primeros pasos en el karate.
Más allá de la técnica, su labor se enfoca en la formación de valores como el respeto, la constancia, la responsabilidad y el carácter, pilares fundamentales tanto dentro como fuera del tatami.
Un nuevo reto en el horizonte: el Campeonato Mundial

Lejos de conformarse con lo alcanzado, Julissa ya se prepara para un nuevo desafío en su carrera deportiva: el Campeonato Mundial de Karate. Este reto representa una oportunidad más para poner en alto el nombre de Puebla y de México, reafirmando su compromiso con la excelencia deportiva.
Inspiración y orgullo poblano
La historia de Julissa Quecholac es un reflejo de que los sueños se construyen con trabajo, perseverancia y pasión. Su trayectoria inspira a nuevas generaciones de atletas a creer en sí mismos, a luchar por sus metas y a no rendirse nunca.
Un orgullo poblano que demuestra que el éxito se forja día a día, dentro y fuera del deporte.
